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Efectiva espontaneidad

Desde hace cerca de 10 años siempre he realizado balances de fin de año, y de igual manera cada 365 días me he planteado nuevas metas para el año que comienza.

Siempre he utilizado listas y viñetas para numerar/ordenar las prioridades que tengo para el nuevo período que comienza, las cuales quedan siempre frente a mi altar budista.

De esta forma nunca las olvido y tengo siempre presente cuando realizo mi práctica diaria. Pero este año sucedió algo en mí que me hizo cambiar este “ritual” que sigo año a año.

Al pensar por un momento en hacer nuevas metas para este 2019 y tratar de plasmarlas en papel, me encontré con que muchísimas de las que me plantee para el 2018 no se habían cumplido.

Muchas de ellas fueron prioridad al comenzar el año, pero luego perdieron fuerza y ganas, y si bien estaban allí escritas en el papel, ya no eran de importancia.

Otras simplemente tomaron rumbos diferentes dependiendo de varias situaciones que se dieron en los meses siguientes del año, y ya no eran viables de concretar.

Tras analizar esto, llegué a contar unas 12 metas escritas, de las cuales realicé unas 4 o 5 en total. Aquí mi superyó castigador comenzó a bombardearme: ¿Qué sucedió? ¿Ya no soy tan productivo como antes? ¿No estoy rindiendo al máximo? Me surgieron este tipo de preguntas de repente.

Nada más lejos de la realidad, el año 2018 hice un gran esfuerzo en todo sentido, familia, trabajo, amistades, estudios, etc. Es decir, no siento que fallé en mi día a día, sino que hice mi máximo esfuerzo.

Pensándolo con mayor detenimiento me di cuenta que muchas cosas que surgen no se planifican, y que aveces está bueno dejarse llevar por la espontaneidad, no planificarlo tanto (obsesivamente), pues el día a día es dinámico, no-permanente y transitorio.

Un ejemplo de ello fue el viaje a Buzios, el cual no fue planificado, simplemente se dio de manera espontánea en un par de semanas por una necesidad natural de escapar del frío uruguayo y tomarnos un merecido descanso familiar.

El resultado de seguir tomar esa decisión fugaz, fue acortar el invierno, volver con energías renovadas, conocer otro lugar hermoso de Brasil, y un disfrute total en familia. ¡La espontaneidad dio resultado!

Este nuevo año también comenzó diferente pues se dio otro evento no planificado que ha tenido una gran repercusión en nuestra salud.

En una charla rápida de 5 minutos con mi esposa tomamos la decisión, me levanté, hice una llamada rápida y ya estaba todo arreglado para comenzar.

En menos de 24 hs estábamos yendo a un gimnasio. A los pocos días también estábamos frente a una nutricionista elaborando un plan de alimentación saludable y cambio de hábitos.

Así, sin anotaciones ni grandes planificaciones comenzamos a trabajar en mejorar nuestra salud gradualmente, algo que luego de un mes ya está mostrando resultados sorprendentes.

Esa no era una meta anotada, sino algo que hace tiempo veníamos viendo que queríamos hacer, y que por X o Y nunca se daba.

Esto también me llevó a reafirmar la idea de que aveces las ideas son solo ideas, pero que la acción es la única que lleva a concretarlas, donde como dice Mel Robbins en su libro The 5 seconds rule, no debemos dejar que nuestros miedos nos saboteen.

Volviendo al tema de las metas, las “anuales” que siempre he anotado, por el momento ya no las estoy registrando como antes. Hoy en mi altar solamente están anotados los nombres de las personas que recuerdo durante el Daimoku y en mis oraciones silenciosas del Gongyo, junto a algunas metas de largo plazo.

Aveces está bueno sorprenderse con las idas y vueltas de la vida, dejar soltar un poco las amarras, no tratar de “controlar” cada evento de mi vida.

Hacer las cosas de manera espontánea, escuchando mi instinto (llamemos sexto sentido, intuición, etc) ha sido una de las mejores cosas que he hecho últimamente.

Creo que esas “directrices internas” vienen de nuestro corazón, el cual con la vorágine del trabajo, el estrés de la vida diaria, obligaciones, responsabilidades y tantas otras cosas muchas veces he dejado de escuchar.

Otra lección aprendida.

Publicado elPersonales

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