Saltar al contenido

El significado del surf y bodyboard, nuestro contacto con la naturaleza

surf y bodyboard

Hace ya dos años que comencé a deslizarme por las olas de Punta del Este, intentando aprender paso a paso todo lo relacionado al surf y bodyboard. Más tarde por obvias razones al seguirlo practicando me topé con la cultura y filosofía que les rodea. Incursioné en esta actividad sin saber qué rumbo iba a tomar, si iba a ser uno más de mis deportes que he practicado y abandonado a lo largo de mi juventud, un hobbie momentáneo más o bien algo realmente apasionante, que quizás inconscientemente venía buscando desde hace mucho tiempo. Pero para mi sorpresa, lo sigo practicando y hasta se podría decir que se ha transformado en un sentimiento latente, tanto que deseo que lleguen los fines de semana o tener algún rato libre para tomar mi tabla y montarme en la moto hacia la playa.

El primer año limité mis ganas de correr las olas sólo al verano, pero este año luego del verano sentía la necesidad de seguir en contacto con la naturaleza, el mar y el buen grupo de conocidos que hemos hecho allí en la playa. Otra de las razones fue seguir haciendo algún tipo de actividad física  a fin de mantener una buena salud. El resultado no fue otro que una correcta inversión en un traje de neopreno para no helarme hasta las bo*** y seguir en carrera =).

Hoy ya es 16 de Abril, el verano se fué y el frío se empiza a sentir de a poco… pero la pasión por sentir la sensación de frescura en el rostro cuando estás en contacto con el agua del mar, sintiendo los rayos del sol en la cara, es inexplicable!

Quizás no me alcancen las palabras para describir lo fascinante que es esa fusión que realiza el hombre, en su inmensa pequeñez, al adentrarse en el poderoso mar y correr sus olas, disfrutando de la madre tierra en su más pura expresión, volviendo al origen de todo como uno solo… Cuando veo a alguien entrar con su tabla desafiante en búsqueda de esa fusión no sólo veo coraje y valentía, tal como lo pude apreciar en clase de Grupal y Psicodrama en Facultad, inspira además un profundo respeto y agradecimiento hacia la misma naturaleza que nos provee de vida!

Tal como lo manifiesta el principio budista de la inseparabilidad del individuo y el medio ambiente (esho funi) significa que la vida (sho) y su entorno (e) son inseparables (funi). «Funi» significa ‘dos pero no dos’.  También implica que, aunque percibimos las cosas que nos rodean como separadas de nosotros, existe una dimensión de nuestra vida que es una con el universo. En el nivel más esencial, no hay separación alguna entre nosotros mismos y el entorno. Al percibir la naturaleza de esta forma y a todo lo que nos rodea con profundo respeto y agradecimiento, contribuímos a humanizarnos aún más… y transmitir este pensamiento es lo que también hará que otros puedan iluminarse ante esta verdad de la vida. Esa es la actitud que debemos tener ante todo lo que nos rodea y para con nosotros mismos, pues ambos somos manifestación del mismo macrocosmos!

Publicado enPersonales

Sé el primero en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.