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La crisis de los 30

Parece mentira que estoy a pocos días de llegar a los 30 años de vida…. Qué puedo decir, se pasaron «volando». No es cuento que luego de los 18 los años se pasan demasiado rápido, en un abrir y cerrar de ojos dejás la adolescencia y ya sos un adulto. Y qué irónico… Muchos de nosotros cuando somos niños añoramos ser «grandes» para hacer «todo lo que queremos» (sin saber lo que depara el mundo de los mayores). Y una vez que somos adultos muchos desean volver a ser niños.

La realidad es que en mi caso no deseo ser niño otra vez, ni tampoco adolescente, porque estas épocas las viví con una gran intensidad y super feliz de la vida, rodeado de amigos y familia, en una ciudad hermosa, tranquila, que me permitió explorar el mundo a mi gusto, conocer amigos, vivir experiencias y tantas cosas… Siempre digo que pocos tuvieron infancia y adolescencia como la que tuve yo, a pesar de los días grises, en general fui un gran privilegiado, un niño feliz.

Ayer a la tarde estaba entrando unos palos desde la vereda hacia el patio del fondo, y derrepente me vino a la cabeza una pregunta… ¿Qué estoy haciendo? Más allá del hecho de estar arrimando unos palos hacia el patio de la casa, estaba haciendo una tarea de un adulto, preocupándome por el lugar donde vivo, acondicionándolo… Y dije, «pucha,me estoy convirtiendo en hombre» (no es que no fuera hombre antes, aclaro jaja, simplemente me cayó la ficha de que soy un adulto), ya no me estoy preocupando taaanto por disfrutar el tiempo libre en diversiones de ocio, ahora tengo otras prioridades que muchas veces se anteponen por la diversión y el entretenimiento, que era la actividad que predominaba en mis primeras dos décadas de vida.

Y lo más loco que me pasó hace poco fue que durante mi práctica de Daimoku diario me vino a la mente una imagen de mi mismo de aquí a unos 30 o 40 años. Estaba lleno de canas, viejo, pero con una gran sonrisa de realización… me rodeaban algunos adultos y niños (¿hijos y nietos quizás?), un patio verde y perros corriendo. Se parecía mucho a un sueño, pero yo estaba despierto y en plena conciencia de mi realidad, creo que simplemente era una proyección de la vida voy a tener.

¿Existe una crisis de los 30 como dicen?

En mi caso creo que no se trata de crisis, sino de un momento de balance y reflexión sobre mi pasado, mi presente y obviamente mi proyección a futuro. Y surgen inevitables preguntas como: ¿Qué he hecho con mi vida? ¿Hacia donde quiero ir? ¿Con quién?

Lo cierto es que en esta especie de «balance», lo que siento por sobre todo, es agradecimiento a mis padres por haberme dado esta vida hermosa, a mis amigos del corazón que me acompañaran siempre y por todas las grandes cosas que me restan vivir aún. Agradecimiento por que sigo aprendiendo día a día, creciendo, conociéndome, transformándome en una mejor persona a través de la práctica, la reflexión y el estudio.

Mi [email protected] lector, si estás en los 30 o cerca como yo, te animo a que aprendas de las cosas «malas» que te pasaron, pero por sobre todo que veas el lado bueno de todos esos años y que te proyectes victorioso hacia la construcción de tus próximos 50 o 60 años.

Esto recién comienza.

Publicado enPersonales

Un comentario

  1. ELISABETH ELISABETH

    Gracias! Muy lindas reflecciones

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