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De Playa «El Raviol» a Playa del Carmen, México

Quien lo iba a pensar, que el niño que se crió entre el Río Negro bañandose y disfrutando a orillas de la famosa Playa El Raviol de Mercedes, iba a terminar en el otro extremo del mundo en las aguas templadas y cristalinas de Playa del Carmen, México.

El viaje lo veníamos planificando hace tiempo, y gracias a la acumulación de buenas causas, vino como regalo caído del cielo. Así fue que partimos 10 días hacia Playa del Carmen en familia, dispuestos a disfrutar a pleno.

Volar con Niños

El vuelo con niños merece todo un capítulo aparte. Nosotros elegimos volar de Montevideo – Lima y luego Lima – Cancún durante la madrugada, tanto la ida como la vuelta. La razón es simple, es cuando los niños están más cansados y duermen.

Por si se despertaba y hacìa «berrinche», le llevamos hojas, lápices y algunos de sus juguetes preferidos, así como los dos celulares y la tablet llenos de vídeos de dibujos animados que pudiera mirar.

Y fue así… Joaquín durmió todo el viaje, se despertó al bajar en los aeropuertos, comió, jugó con otros niños que allí andaban y luego al subir volvió a dormir (como si supiéramos que estabamos rogando que se durmiera).

Llegada a México

Lo que nos llamó la atención de primera fue la amabilidad y atención de los mexicanos, es realmente un placer como te atienden. Todos dicen ‘Buen día’ ‘Mi nombre es Pepito y hoy voy a servirles’, y cosas como estas a las que los uruguayos (incluso los que vivimos en zonas turísticas) no estamos acostumbrados.

Otra cosa interesante fue que el 70% de los turistas que visitan la Riviera Maya son estadounidenses, por lo que tanto en los tours, visitas, el aeropuerto y otros lugares pude practicar mi inglés a la perfección muchas veces. Otra cosa es que en todos lados encontrarás letreros y señalizaciones en ambos idiomas (español – inglés).

¿Qué visitar en Playa del Carmen y alrededores?

Hay miles de cosas a visitar cuando vas a Playa del Carmen, Cancún o Tulum (los tres destinos más visitados), y yendo con un niño pequeño de casi 2 años se hacía imposible visitar todo lo que queríamos, por eso nos tomamos las cosas con calma y priorizamos lo que más queríamos ver.

Así fue que nos recorrimos Playa del Carmen centro y 5ta avenida de arriba a abajo en los 10 días que estuvimos, también visitamos numerosos restaurantes de comida Mexicana, Venezolana, Italiana, entre otros.

Dos destinos  que teníamos en nuestra mente eran Xcaret y Chichen Itza. Xcaret es el parque temático más grande de México, donde estuvimos 12 horas caminando y recorriendo habitats de animales de diversas especies, acuario, aviario, playas naturales que comunican con el mar, práctica de snorquel, entre miles de cosas más para hacer.

Y Chichen Itza se merece un post aparte otro día, es simplemente fabuloso como los Mayas crearon (o los ayudaron los Aliens al final? Tengo mis dudas) semejantes pirámides, con perfección milimétrica en aquella época, donde el 21 de Marzo y el 21 de Septiembre se muestra a través del reflejo del sol en cada equinoccio una imágen de una serpiente. Y donde si golpeas las manos con un aplauso, se siente el ruido perfecto de un pájaro de la zona… quedamos simplemente asombrados todos los que estabamos allí.

Finalmente, algo que no podía faltar era nadar en un cenote, en nuestro caso nos tiramos al cenote ik kil, primero me tirè yo y luego Marcela, mientras nos turnabamos para cuidar a Joaquín. Es una experiencia única poder nadar en esas aguas cristalinas y cálidas, rodeado de un inmenso agujero en la tierra y una cascada que cae sobre tu cabeza, 100% recomendado.

Un lugar que recomiendo con los ojos cerrados, si vamos a hablar de comida es Kaxtapa Factory, la mejor comida venezolana que hemos probado en nuestra vida se encuentra allí, además de super barata para probar delicias como tequeños, arepas, cachapas, entre muchos otros. Lo mejor atendidos por sus dueños, nos sentimos super bien cenando allí.

Conclusión

Nos quedamos con muchas ganas de practicar y hacer otras cosas en Xcaret pero no nos daba el tiempo ni el dinero jeje, así que decidimos dejarlo para la próxima vez. También dejamos para la próxima vez Xplor y otros parques temáticos que ya son más estilo aventura, así como visitar las ruinas de Tulúm y Playa Paraíso.

Pero lo mejor del viaje fue la experiencia de estar lejos, fuera de casa, de conocer varias familias de mexicanos y estadounidenses con las que compartimos cenas, viajes, charlas y muchas risas. Y ya al volver, de extrañar a nuestras familias, perros, nuestro hogar y darnos cuenta que en Maldonado (con sus pros y contras), vivimos en un paraíso.

Publicado enViajes

2 comentarios

  1. Marcela Marcela

    Me encantó compartir este viaje con uds! Que se repita y por otros más! Chin Chin. ?

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