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Viaje a Buzios, Brasil

En el pasado mes de Julio tuve el placer de poder viajar otra vez después de casi dos años del Viaje a Playa del Carmen, esta vez el destino fue más cercano, pero no menos encantador: Buzios, ciudad del estado de Rio de Janeiro, que queda a unas tres horas de la mega metrópoli.

Escapando por 8 días al invierno uruguayo, toda la familia se montó en el avión desde Carrasco, y que tres horas después nos dejaría en el inmenso aeropuerto internacional de Galeão.

Llegamos un sábado a la tardecita, cuando el tráfico en Rio era inmenso, tan grande que mirabas al horizonte y veías filas interminables de automóviles (algo impensable en Uruguay).

Nos montamos en un transfer, y debido al tránsito nos tomó cuatro horas y media llegar hasta nuestro Hotel en Buzios. Llegamos “molidos”, derecho a descansar, al otro día teníamos todo un mundo nuevo por descubrir.

Al siguiente día lo primero que vimos al abrir los ojos fue el hotel iluminado por la luz de la mañana, mostrando una perfecta integración entre esa vegetación tropical, y las construcciones típicas de Brasil en sus zonas balnearias con tejas y mucha madera, rodeado de enormes piscinas.

hotel-buzios

¿Cómo es Buzios?

Es un pueblito de pescadores, ubicado entre morros gigantes, con playas de película, verdes, azules y con tantos colores y transparencias que no dan las palabras para describirlo.

Es muy parecido a Piriápolis en dimensiones, aunque con morros en todos lados, más de veinte playas en total, y lleno de bares, pubs, restaurantes y locales comerciales.

No tiene el glamour de Playa del Carmen, no encontrás marcas internacionales, es más una onda bohemia, con lindos locales para comprar de todo, disfrutar de cenas y almuerzos, pero sin el “estrellato” que encontramos en Riviera Maya.

No por ser un poco más bohemio significa que todo era barato, nos asombramos cuando encontramos casi todo al mismo precio de Uruguay, solo algunos productos y cosas específicas eran más baratas, el resto muy similar.

La gente en Buzios es muy amable, sonrientes y lucen muy desestresados… ¿será la vida bajo un clima más tropical, y esa “alegria” característica de los Brasileños?

No vimos prácticamente ningún “pichi” o “plancha”, ningún “cara” raro como vemos acá, aunque claro está, tampoco estuvimos en los barrios más centrales y “peligrosos” de la ciudad, sino que nos movimos siempre en la zona turística.

La temperatura en Julio a diferencia de Uruguay es muy calurosa, entre 25 y 30 grados durante toda la estadía, sin lluvias, un clima más que perfecto.

A la tarde siempre refresca un poco, igual que en Maldonado y Punta del Este, eso nos llamó la atención.

¿Qué hacer en Buzios?

Los días siguientes a la llegada se disfrutaron a pleno con lo que abunda en este balneario: playas, agua verde cristalina, y mucho calor.

Es casi imposible recorrer todas las playas en una semana sin ir corriendo de un lado para el otro, por lo que de las que vimos, estas son nuestras recomendadas:

  • Azeda y Azedinha: parecen sacadas de una película, hermosas, transparentes, perfectamente integradas con la exhuberante vegetación. Lo malo es que son playas muy chicas y está lleno de gente casi siempre.
  • Joao Fernandez: esta es la playa que más nos gustó, agua calma, también super verde, y con muchísimo más espacio.
  • Tartaruga: acá dicen que siempre salen tortugas y las podes ver nadando, el día que fuimos estaba muy soplado el mar, no parecía tan linda como la pintaban.
  • Ferrugem o Geribá, son otras playas muy populares, que no tuvimos el agrado de visitar, aunque quedan para la próxima.

playa joa-fernandez

Visitar las playas de Arraial Do Cabo, este es un balneario que no está propiamente en Buzios, pero si a unos 45 minutos, pegado a la ciudad de Cabo Frío. Allí es donde conocimos algunas de las playas más lindas que hemos visto hasta ahora, igual o más lindas que las de México.

Agua transparente al 200%, a diferencia de Buzios, el color es celeste, y a muchas de ellas sólo se llega en barco. Conviene tomar una excursión en algún velero que salen desde el puerto de Cabo Frio, para dirigirse en un viaje de 15 minutos mar adentro para descubrir este hermoso archipiélago de islas paradisíacas.

arraial do cabo

Comer comida típica brasileña es otra cosa que no se puede dejar de hacer, al menos yo siempre trato de probar las diferentes comidas de los lugares que no conozco.

Algo que recordaba mucho de nuestro Viaje a San Pablo fue el tradicional feijao con arroz, que también estaba presente en almuerzos y cenas en Buzios. Aquí otra cosa que probé y me encantó es una versión brasileña del arroz con brócoli, que lo hacen con manteca o aceite al parecer, y queda delicioso.

Y un postre que no puede faltar es probar cualquier helado de frutas exóticas que aquí no se ven, como el famoso Acaí.

feijao-arroz-brocoli

El centro de Buzios es muy pintoresco, consta de dos o tres calles principales como Rua Das Pedras, y su paralela, donde encontrás cientos de locales comerciales, supermercados, negocios de gastronomía y entretenimiento.

Me quedé con la sensación de que iba a ser algo como la Quinta Avenida de Playa del Carmen, y nada que ver en realidad, es mucho más local y pequeño, igual es totalmente disfrutable, ibamos casi a diario cuando caía la noche.

La rambla de la ciudad es hermosa, allí se puede caminar por el día, o luego del atardecer también, hacer alguna parada, contemplar los muelles, la naturaleza, los barcos, o tomarse un trago en una de las tantas paradas que existen frente a ella.

Algo que nos tomó por sorpresa es la cantidad inmensa de turistas, trabajadores y dueños de negocios argentinos que hay allá, parece que invadieron Buzios, están en todos lados, los encontrás de mozos, vendedores ambulantes, animadores, etc.

rua das pedras

Vuelta a Uruguay

Llegar al Uruguay después de estar tantos días con temperaturas ideales, yendo a la playa a diario, y disfrutando de todo sin un día de lluvia o frío, para chocar con la realidad del crudo invierno del sur no fue fácil de digerir.

Al estar tan desconectados de todo y volver a nuestro día a día (incluyendo el clima) se hace un poco cuesta arriba desde el momento que bajas del avión.

Al bajar en el aeropuerto nos tomó por sorpresa uno de los días más fríos del invierno, y el maldito bus que no llegaba en la hora estipulada para retornar a Maldonado.

Cada vez que salimos de Uruguay sigo buscando una ciudad que me llame la atención para dejar Maldonado y Punta del Este a futuro, y que tenga una buena relación en lo que respecta a economía, naturaleza, servicios y urbanización. Y siempre que lo hago sigo sin encontrar nada que se le compare al lugar donde vivimos, vuelvo a valorar más todo lo bueno que tenemos aquí en el Este, tal como me pasó luego del anterior viaje.

Ahora sólo queda pensar en el próximo destino.

Publicado elViajes

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