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Viaje a San Pablo – Parte 2

LancheriaUna de las cosas que no podés dejar de hacer en San Pablo, es ir a una lancheria y desayunar como todo un paulista. Las lancherias son como bares que se ubican en cada esquina y cuadra de la ciudad, allí podés pedir sandwiches, panes de queso, batata, licuados (jugos) de fruta y por supuesto, probar también un clásico café (recomiendo el Café Pilao, de lo mejorcito que vi).

Feijao

Feijão: creo que no debe haber comida más típica en Brasil que esta, vendría a ser como un tuco en Uruguay, es decir, lo usan para acompañar casi todas las comidas.

A mi me encantó comerlo con arroz blanco, aunque también lo probé con macarrones y polenta y es una delicia también.

El Feijão consiste en porotos colorados (aunque también se puede hacer con negros y blancos), hervidos, hasta que se forma una especie de pasta y el poroto está casi desgranado, se le suma ajo con una gota de aceite.

Açaí (helado y jugo con banana): este helado que se presenta con un color bordeaux, es dulce y tiene un alto nivel calórico, o sea que engorda, jaja, pero qué rico que es! Se acompaña con banana troceada y si querés como en mi caso, podés acompañarlo con un jugo de cajú.

acai

Avenida Paulista: es el centro de negocios de SP, es una avenida super extensa que alberga músicos en las calles, espectáculos, y aloja a las principales marcas de bancos y tiendas en general. Trata de no ir en hora pico (8-9 o 17-18) pues el embotellamiento que se arma de autos es inmenso y puedes estar horas para avanzar una cuadra.

Los vagabundos en las calles no me llamaron la atención, los hay en todos lados, ciudades chicas, medianas y grandes, pero lo que si captó mi atención, fue que son todos bastante amables, que nadie se mete contigo, no te piden dinero y mucho menos te putean como acá en Uruguay.

Y una cosa buena en referencia a esto, es que el pueblo brasileño es muy solidario, vi varias veces como la gente se arrima a dejarles ropa y comida mientras ellos yacen acostados en el suelo.

Algo que me gustó y está un poco relacionado, es que no hay perros abandonados en las calles, y los pocos que se ven siempre están acompañados de sus dueños y muy bien cuidados.

Transporte: si bien a muchos lugares se puede ir caminando, al ser una ciudad tan inmensa, si o si debes recurrir al uso del metro. El metro es lo que en Argentina se conoce como el subte, trenes subterráneos que van a grandes velocidades y te permiten desplazarte de un lugar a otro en pocos minutos.

El costo del boleto es de 3 reales y podés usarlo para cuantas veces necesites dentro del área del metro para ir hacia tu destino, ya para volver serán otros 3 reales. Evitar horas pico a la mañana 8/9 hs y 17 a 20 hs en la tarde, ya que la gente va a mil, y todos apurados por regresar a sus hogares luego de trabajar.

estadio de pacaembú

Museo del Fútbol: justo el día antes de irme pudimos visitar el Estadio de Pacaembú, donde se encuentra el museo del fútbol. Yo no soy futbolero y debo reconocer que vale la pena pagar 6 reales la entrada, pues te hacen un recorrido histórico por todas las facetas del fútbol, hay cines 3d, video del gol de Uruguay en Maracaná, entrada al estadio y muchísimo más.

Industrias y costo de vida: SP es un lugar muy dinámico, rápido, y donde se respira un aire de negocios a donde vayas. Allá si estás resfriado, levantás una baldoza y aparecen 3 brasileros para venderte pañuelos.

Lo mismo con la lluvia, se larga a llover y aparecen tipos de cualquier lado vendiendo paraguas y capas de lluvia, y así con todo lo que puedas imaginarte.

Hay muchas industrias nacionales, y vi pocas cosas importadas. Luego de observar todo esto, y con 21 millones de habitantes es lógico que todo sea tan barato, alta competencia, industrias propias, gran demanda de los usuarios y como resultado, precios regalados para todo lo que pidas.

Próximo destino, norte de Brasil =)

Publicado enViajes

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